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Espacio de producción propia, reproducción ajena y discusión de teoría analítica sobre estructura, relaciones y cambio sociales, y de difusión de iniciativas y convocatorias progresistas.

sábado, 18 de octubre de 2014

Manifiesto de la Plataforma Global contra las Guerras. No a la guerra - No a la OTAN

NOTA A TÍTULO PERSONAL:

Porque el neoliberalismo será o una forma concreta de capitalismo desregulado y clásico o una fase concreta dentro de los ciclos crisis-recuperación del capitalismo, pero nunca la lucha contra la propiedad privada, el trabajo asalariado, y en definitiva contra el capitalismo y por la abolición de las clases sociales, debe ser sustituida oportunistamente por una lucha contra el "neoliberalismo", como se ha insinuado muchas veces desde la socialdemocracia y el eurocomunismo.

Porque tampoco ha llegado todavía el momento de ninguna revolución socialista ni de ningún asalto parlamentario pseudo-bolchevique -como se ha asumido algunas veces desde el marxismo-leninismo estalinista- cuando quienes determinan las conciencias de la clase trabajadora son teóricos ciudadanistas -muchas veces sólo propagandistas privados- en lugar de intelectuales comprometidos con la lucha de clases; cuando sólo hay asambleas indignadas interclasistas que en ningún caso sustituyen a los Consejos de Trabajadores de los que debieran estar abarrotados los barrios obreros y populares que deben ser ganados para la revolución antes de esta; cuando no existe la conciencia de clase por parte de los explotados.

Porque la República Bolivariana de Venezuela es un Estado democrático y constitucional, y Nicolás Maduro, como lo fue Hugo Chávez, es el presidente elegido por el pueblo, y porque está contínuamente agredido por el Imperio Yankee que financia los golpes de Estado destinando cantidades inmundas de dólares norteamericanos a los magnates del petróleo de la PDVSA que tienen el poder económico, que utilizan para movilizar a las masas y llevarlas contra la democracia; porque el Partido Comunista de Cuba (PCC) y el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) ostentan los gobiernos más progresistas de Latinoamérica, y porque en Venezuela la clase trabajadora tiene importantes formas de participación obrera en las empresas -que no es poco-, además de sentirse motivada para la organización y movilización -como en 2002 que derrocaron al dictador y empresario petrolero que se autoproclamó presidente, tras las manipulaciones mediáticas nacionales e internacionales, voceros del imperialismo nortemericano, que intentaron hacer creer a la idiotizada opinión pública, que los bolivarianos disparaban contra muchedumbres indefensas-, desde que la revolución bolivariana le dió voz política.

Porque aunque el legítimo presidente ucraniano no es ningún referente para la izquierda ucraniana, es una obligación de las fuerzas democráticas y que están contra la guerra entre los pueblos el desmitificar el falso papel "demócrata" que el mass media ha otorgado a la Junta de Kiev; el reconocer, en contraposición a la satanización mediática que manipula y orienta la opinión pública hacia la justificación -o mejor dicho indiferencia- de una política económica de boicot y aislamiento, y finalmente hacia la justificación de una agresión belicista, el papel geopolítico defensivo de la Federación Rusa, la República Popular China o la República Árabe Siria frente a los planes de dominación imperialista por los recursos naturales por parte de Estados Unidos y la Unión Europea -paÍses en cuyas economías se originaron la crisis económica capitalista, y cuyos gobiernos conservadores (liberales conservadores) y "socialdemócratas" (social-liberales) aumentan el gasto militar (continuar la expansión económica, si no es posible en paz, mediante la guerra) y acaban con sus Estados de bienestar-.

Porque Libia todavía ocuparía ese papel geopolítico nada desdeñable si la "primavera árabe" -y los bombardeos que los "rebeldes" solicitaron de la OTAN- no lo hubiera arrasado y no hubiera elevado a rango de institucional al yihadismo y a grado de guerra civil al terrorismo fundamentalista -lo mismo que estuvo a punto de conseguir esta "primavera" en Siria, cuyos mercenarios provienen de Libia-, y porque Serbia, Kirguistán o Georgia lo ocupaban hasta que las revoluciones de colores pusieron barras a las estrellas.

Porque la República de Bielorrusia, por su condición de aliado de Rusia, está también en el punto de mira de estos revolucionarios de Washington.

Porque ya desde diciembre y enero los medios de comunicación -especialmente los occidentales- eran tan descarados mostrando imágenes en sus noticiarios que incluso algunos pensamos que nos estaban tomando diréctamente por estúpidos mientras hablaban de no se qué revolución ucraniana, llevada a cabo por los tan acogidos fascistas de la mano con tres dedos en alto de Svoboda -que cuando fueron a reventar un acto antifascista en la UCM, fueron sacados de allí como se merecen-, o del tridente sobre la bandera rojinegra del Pravyi Sektor.

Porque el fascismo que ha llegado a ocupar puestos en la Rada legislativa ucraniana y en el gobierno ejecutivo, las agresiones a las minorías étnicas judías, el genocidio de los trabajadores y sus organizaciones políticas y sindicales -Borotba, Partido Comunista de Ucrania (PCU)- en Odessa el 2 de mayo, las banderas rojinegras horizontales con el tridente inspiradas en la colaboradora de los nazis Organización de Nacionalistas Ucranianos-Stephan Bandera (OUN-B) son desgraciadamente realidades que no se han alzado casualmente y por arte de magia sino que se han alzado sobre la indiferencia de la indignación que ha acudido masivamente con ellos en las manifestaciones del Euromaidán y que no mira ni por la revolución social, ni por la emancipación de la clase trabajadora, ni tan siquiera por la defensa de sus derechos laborales sino por un obsesivo, superficial, y peligroso resquemor ciudadanista por la "clase política" -deberían estar contentos pues ya tienen a otra-; y que se han alzado sobre las banderas oficiales ucranianas azules y amarillas con el tridente – símbolo nacionalista y escudo oficial del Estado desde su separación de la URSS- inspiradas en la rama moderada de la anterior, la Organización de Nacionalistas Ucranianos-Andriy Melnyk (OUN-M). Porque moderados o radicales, son unos ignorantes unas veces, negadores/superadores otras, de la lucha de clases y les juntó a esta mezcla de indignados y fascistas su nacionalismo, que es lo que les ha hecho estar unidos contra los trabajadores ucranianos y sus organizaciones de clase.


Porque las "revoluciones de colores" están prediseñadas de antemano, sus objetivos condicionados definitivamente por las donaciones generosas y aporte de infraestructura que reciben de millonarias fundaciones liberales como Open Society, manipuladas y dirigidas por sus publicistas de masas, y sólo contribuyen a crear un despreciable sentimiento nacionalista antipolítico y basado en la guerra y en la xenofobia, ciudadanista basado en el colaboracionismo entre clases sociales y por tanto en la subordinación de una a la otra, y popular no en el sentido real -la asalariada es la clase social mayoritaria del pueblo- sino en el sentido ideológico dominante -burgués e interclasista-.

Porque aunque sea duro admitirlo por quienes se han inmiscuido en ellos, los movimientos de indignados y sus mareas de colores en Europa occidental -en España el 15M, en Italia el M5S, o el movimiento Occupy Wall Street de EEUU- no son sino las mismas revoluciones de colores que se dan en Europa del este para convertir los regímenes en pro-estadounidenses, aunque en occidente no consigan derrocar gobiernos violentamente puesto que aquí y en EEUU es en donde los han diseñado los globalistas liberales; y que cuando influyen en sus políticas locales en occidente es para desprestigiar gobiernos que están en contra de la clase trabajadora y allanar la victoria de otros gobiernos muchísimo peores para esta, que luego lo demuestran con sus políticas liberales y sus reformas laborales; que cuando se institucionalizan y llegan a tocar poder pactan con la ultraderecha -demostrando así que el fascismo de nuevas caras y del siglo XXI, el de las manitas al aire, el de "no somos ni de izquierdas ni de derechas, somos los de abajo y vamos a por los de arriba", el de "fuera políticos y sindicatos del país", el del ciudadanismo contra la casta política, se dará de la mano con el de viejas caras y del siglo XX, el de los yugos, las flechas, los fascios, las cruces celtas y las esvásticas-, porque su "horizontalidad" y "transversalidad" se lo permite, y su interclasismo permite que la burguesía los dirija no sólo desde fuera.

Porque los políticos no son nobles de la época medieval que se heredan sus puestos, sino que, la mínima parte de los que tienen representación, son parlamentarios que han sido votados, aunque muchos se empeñen en contribuir aún más al desclasamiento de las masas que explica la estupidez del electorado a la hora de votar, y zanjar la necesaria lucha ideológica mediante la acusación simple y falaz de "casta política", que utilizarán para justificar todas las fechorías que cometan en nombre de la ciudadanía y el pueblo. Porque no existen los estamentos sociales que decían en los siglos de la edad media y en la revolución francesa, sino las clases sociales de las que hablaba Carlos Marx y que conocían bien en la revolución rusa: los políticos parlamentarios del PP y del PSOE -a los que se les atribuye incorrectamente linaje- no son nobles, ni son casta, sino que son burgueses y empresarios; porque los Estados capitalistas están construidos con el dolor de las familias trabajadoras a las que se les corta la luz y el gas cuando no pueden pagar las facturas, a las que se les expulsa de sus casas cuando no pueden pagar sus hipotecas, y porque dentro del pueblo no todos se ganan la vida con su trabajo -cuando los que sí que lo hacen no están en el paro- sino que hay quienes se lucran del de los demás tal y como dicta la lógica burguesa e individualista, la de la "iniciativa emprendedora".

Porque la lucha contra el fascismo y contra el capitalismo, contra la intolerancia y por la libertad de expresión, y contra la dictadura del capital y por los derechos de los trabajadores, tiene mucho que ver una con la otra, y para luchar contra aquellos es necesario parar la Tercera Guerra Mundial a la que están dispuestos a llegar ambos bandos imperialistas: la IGM fue el negocio a través del que se enriquecieron las clases dominantes cuando la crisis económica capitalista terminó con aquellos que tenían antes, fue la continuación de la actividad económica de los capitalistas mediante la guerra; y 18-19 años después, por si no había sido suficiente, la misma ignorancia que hoy en día se palpa, es la que entonces permitió una segunda tragedia mundial.

La INTERNACIONAL del siglo XXI es la lucha y la acción coordinada y permanente contra la guerra, como comienza diciendo el Manifiesto de la Plataforma Global contra las Guerras.

Aquella postura antibelicista internacionalista que la humanidad echó en falta en gran parte de la II Internacional -uno de sus grandes errores, aunque la responsabilidad no le corresponde a la totalidad de aquella Internacional sino a sus mayoritarios sectores belicistas-, dejando que los Estados capitalistas resolviesen sus rivalidades económicas y comerciales a costa destruir el continente y de varios millones de cadáveres, en una Gran Guerra que sólo enfrentó a las clases trabajadoras de todos los países las unas contra las otras.

Por todo ello es por lo que me sumo a la iniciativa.

A continuación, simplemente les dejo con el manifiesto íntegro de la plataforma.
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Manifiesto de la Plataforma Global contra las Guerras
9 de octubre de 2014

En julio de 2012 se presentó en Madrid, en el Club de Amigos de la UNESCO, la Plataforma Global contra las Guerras, que ahora retomamos por la necesidad de hacer frente a la situación mundial en que nos encontramos, en la que una poderosa banda criminal marca la política exterior de los Estados Unidos y la Unión Europea, con la OTAN a su servicio, desestabilizando, dando golpes de estado, destruyendo, saqueando a las naciones ricas en recursos, como salida a la crisis sistémica del capitalismo occidental. Ahora pretende una nueva guerra mundial para tratar de resucitar el moribundo dólar, y sin dejar de desestabilizar América Latina y bombardear Siria e Irak, apunta a Rusia, Asia y África, poniendo en riesgo la vida en el Planeta. Ya es hora de detenerlos.

Manifiesto
NO A LA GUERRA – NO A LA OTAN

La INTERNACIONAL del siglo XXI es la lucha y la acción coordinada y permanente contra la guerra. Sin esta lucha lo demás vale poco. Este manifiesto intenta explicar el porqué y recabar el compromiso militante de las personas y los pueblos.

1º El mundo vive guerras "locales" devastadoras, con el grave peligro de su generalización. El capitalismo dominante, en su fase neoliberal imperialista más agresiva, no se resigna a la existencia de un mundo multipolar de paz y diálogo y quiere otanizarlo para controlar sin resistencia la economía, las finanzas, la energía. En el breve tiempo de 11 años, sin remontarnos más lejos, se ha destruido Iraq y Libia y se está destruyendo Siria. Esto en el espacio del Norte de África y Próximo Oriente y sin hablar del conjunto de África y de otras zonas del planeta que entran en la confrontación económica y política, con crecientes amenazas militares, como se produce en el Pacífico Sur contra China.

2º Ucrania es un asunto clave en Europa. Ucrania no es sólo un problema de ladrones y saqueadores locales y foráneos, sino una realidad dramática que entronca con la 1ª y 2ª Guerras mundiales. En Ucrania, además de intentar incorporar un nuevo estado dócil a la Europa neoliberal y belicista, se intenta establecer las trincheras contra Rusia, por su importancia singular y por lo que representa junto a China y otros países (los BRICS) de intento de poner en marcha un gran espacio económico y financiero no dependiente del dólar ni del euro, ni de los EEUU ni de la UE.

3º En Ucrania y en Gaza se acaban de producir miles de muertos y heridos, se han destruido casas, escuelas, hospitales. Y continúa. Gaza y Ucrania nos alertan de dos cosas: la primera, la indiferencia ante el horror por la mayoría de las poblaciones de los países no afectados diréctamente; la segunda, el entusiasmo de amplios sectores de los países agresores. El caso más indecente: el de los sionistas isrelíes gozando del espectáculo de los bombardeos de su ejército contra el pueblo palestino, brindando desde las terrazas de sus casas.

4º El imperialismo de EE.UU, el de la UE y el sionismo tienen en una OTAN cada día más reforzada su brazo armado contra los pueblos que resisten, al tiempo que avanzan en el cerco a Rusia y China. La crisis económica general del capitalismo exacerba la escalada militarista y bélica. Las anunciadas maniobras de la OTAN en el Estrecho de Gibraltar acordadas en la reciente Cumbre de Gales, las mayores en la historia de la Alianza son una gran oportunidad para preparar movilizaciones en todo el Estado español y de coordinar esfuerzos con los pueblos, especialmente con los del Sur de Europa. Es hora de levantar los objetivos históricos comunes de Salir de la OTAN y Desmantelar las Bases.

5º En Latinoamérica, la ofensiva desestabilizadora de los EEUU viene recorriendo un largo camino, sembrando de actos de terrorismo encubierto con grandes costos en vidas humanas: el bloqueo genocida a Cuba, la guerra de la contra en Nicaragua, los golpes de Estado en Venezuela, Honduras y Paraguay, por señalar los más significativos. Una ofensiva que continúa en la actualidad con la campaña desestabilizadora de la República Bolivariana de Venezuela, Argentina y otros países de la región. Estos actos de terrorismo selectivo consentidos/planeados desde Washington, gozan del silencio cómplice de unos medios de comunicación corporativos que colaboran con la Guerra global desatada por el imperialismo norteamericano.

6º La escasa preocupación antibelicista y de defensa radical de la paz y el diálogo en los programas políticos y sindicales y en las elaboraciones y pronunciamientos intelectuales, es una clara muestra de lo que ocurre. Hay una contradicción total entre la oposición que hubo a la guerra de Iraq y la movilización popular que produjo, y la indiferencia actual con varias guerras abiertas y miles de mercenarios, terroristas y golpistas fomentados y armados desde los grandes poderes económicos y políticos de EEUU, la UE, Israel, Turquía y regímenes feudales del Golfo.

7º En una situación prebélica como la actual, lo fundamental es desactivar el terrorismo belicista, sin lo cual no puede haber ningún tipo de transformación social general, estable y duradera. Sólo la universalización coordinada de la lucha por la paz y contra la guerra puede establecder, recomponer e impulsar la fraternidad y solidaridad entre los pueblos. Si hasta hace poco el llamado "estado del bienestar" ha existido en una parte minoritaria del planeta, ha sido sobre la base de la explotación de los seres que jamás lo han conocido.
Sólo puede reivindicarse una vida digna para todos los pueblos y personas desde la más enérgica condena de la guerra y de la violencia fascista. En este momento es preciso apelar a los grandes ideales humanos, alertar sobre los peligros que nos acechan y apelar al instinto de conservación de la especie.
Tener muy presente la historia y recordar que el capitalismo ha salido siempre de las grandes crisis y depresiones con guerras y masacres generales.

8º Este manifiesto pretende contribuir a crear un movimiento activo y coordinado con capacidad de denuncia y de respuesta inmediata contra el terrorismo belicista. Tejer en todo el mundo una red activa de organizaciones políticas, sociales y de personas capaz de dar un giro radical a la situación de pasividad casi total.

A tal efecto, crear también un Observatorio de Crímenes contra la Humanidad, que denuncie, con nombres y apellidos, al crimen y a los inductores, propagandistas e instigadores, sean gobiernos, grupos empresariales, medios de información, o cualquier otro. El objetivo final sería la creación de un Tribunal Internacional ante el que respondan todos/as los responsables de instigar, impulsar, dirigir y sufragar, o fomentar de cualquier forma la guerra global y permanente, de consecuencias inimaginables para la vida en el planeta.

O es el inicio del tiempo de los pueblos o continuará siendo el de la barbarie y el caos global.

CON NUESTRO SILENCIO NO

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Este manifiesto fue consensuado por las personas que constituyeron esta Plataforma Global contra las Guerras, la cual está apoyada por conocidas personalidades, entre ellas Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nóbel de la Paz), Stella Calloni, escritora, politóloga; Federico Mayor Zaragoza, Doctor en Física, investigador; Maired Maguire, Premio Nobel de la Paz; la madre Agnes-Mariam de la Croix, propuesta para el Premio Nobel de la Paz, James Petras, sociólogo, etc,
Ha sido suscrito ya por miles de personas.
De todo ello se dará oportuna información en medios de Internet, para continuar una Campaña Permanente de explicación y recogida de apoyos.
Difúndelo.

El MANIFIESTO está colgado de Internet en www.noalaguerranoalaotan.wordpress.com/
Puedes firmarlo dirigiéndote al correo noalaguerra-noalaotan@outlook.es

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jueves, 9 de octubre de 2014

SOMOS (el nacional-sindicalismo de Podemos), eso es lo que somos. Claro que Podemos, ¿por qué no si no tenemos "límites ideológicos"?

Por Arash

El conservadurismo, la tradición y la hostilidad a las libertades democráticas son siempre esencias implícitas del fascismo, que usualmente suelen quedar detrás de proclamas supuéstamente democráticas. Sirva de ejemplo la consideración falangista de los partidos políticos como "instrumentos intermediarios y perniciosos" entre el pueblo y el Estado, que obstaculizan la democracia directa. ¿Notan esas contradicciones?, ¿notan esa parte mala contra la libertad de expresión de los falangistas, y esa parte "buena" de la democracia directa? .Es en la hora decisiva, o a medida que se acerca, cuando se evidencian esos pulsos sanguíneos. Pero para entonces el partido movimiento/partido fascista suele haberse apropiado ya del poder, y es tarde para impedir sus consecuencias.
Cuando uno está en la tesitura de comparar estas históricas evidencias antidemocráticas, con las que actualmente rodean al movimiento de indignados desde el 15-M hasta su transmutación en Podemos, siempre está tentado a restarles importancia a las actuales: es lógico, ¿cómo no se va a tener que hacer un esfuerzo por desmontar lo reaccionario de las bases ideológicas de esos movimientos, si son presentados a todas horas por los creadores de opinión como los fenómenos de todos los ciudadanos y del "progreso"?

Así pues, lo que hace Pablo Iglesias cuando rechaza las etiquetas izquierda-derecha, las proclamas del 15M que repiten que "no [son] ni de izquierdas ni de derechas, [son] los de abajo y [van] a por los de arriba", o el hecho de designar como "casta política" a los adversarios políticos, no son una recuperación -si, quizás inconsciente por parte de muchos individuos, pero no será inconsciente por parte de quienes les cojan el testigo; además de los que sí que ya saben lo que significa [1]- del legado de Jose Antonio Primo de Rivera, sino sólo estrategias ocultistas para "no asustar a la gente" con discursos izquierdistas, "viejos" o de clase (si su preocupación es asustar a la gente por su "izquierdismo" político, económico y social, vayan relajándose). 

Una de las tantísimas  asambleas básicas (Círculos) de lo que será la asamblea legislativa de Podemos, el Círculo Podemos Sindicalistas, promueve una iniciativa de sindicato de lo más vertical.

Entre las muchas críticas que pueden realizarse a los sindicatos Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO) -de todas las que hace SOMOS, ninguna es esta-, está la de su vacía auto-denominación actual como sindicatos de clase, que no se corresponde con su práctica.

Esta definición no tiene nada que ver con la desvergüenza de los líderes de dichos sindicatos ignorando a la clase trabajadora constantemente, con su preferencia por el pacto social en lugar de por la huelga de trabajadores, o con su denigrante llamado a la "huelga ciudadana" -último recurso, renombrado para sacar provecho de la indignación ciudadanista, para estos pactistas-.

Pero SOMOS, iniciativa del Círculo Podemos Sindicalistas -términos como "casta", "círculos", "transversal", "pueblo", "grandes empresarios", empiezan ya a ser verdaderamente agobiantes y esclarecedores- no es una negación avergonzada de su definición, sino una autoafirmación justificante de su modelo de sindicalismo vertical y amarillo.

SOMOS, ya desde sus primeros documentos, aspiran a ser la "línea directa de los ciudadanos/as". Así comienzan a postular el "nuevo modelo sindical". También pretende ser "innovador y moderno", y para ello no le importa arrasar con todo: "[SOMOS se crea] sin ningún condicionante estructural ni ideológico". 

De nuevo, como ya se vio en el ámbito político cuando Podemos "saltó" (empujado) a la política, con la excusa de la renovación del lenguaje se legitima un modelo de organización incluyente con la derecha política, y que conglomera en un mismo proyecto a la clase trabajadora con la clase propietaria -a pesar de que en la realidad social y económica, en el capitalismo, la primera sólo es la sostenedora del modo de vida de la segunda-, lo que no deja de ser, sobretodo en momentos de crisis en los que las posturas se van a radicalizar, un modelo pre-fascista.

Ya no se busca un falso "Bién Común", como decían los liberales. Ahora se busca un Estado Corporativista. Y para corroborar si este es su todavía un poco difuso modelo de Estado y de sindicalismo corporativo -que en la política Podemos llegaría a reproducirlo, cosa a la que aspira pues quiere abarcar a toda la sociedad, sin ideologías e independientemente de la clase social a la que pertenezcan sus individuos, en sus círculos -, qué mejor que conocer su reconocida "esencia", la de "el debate, la negociación, y el consenso", que será su "prioridad a la hora de abordar cualquier problemática y reivindicación y por ello [sus] puertas siempre estarán abiertas al diálogo constructivo con el Estado y la Patronal".

Quizás algunos se vean tentados a considerar erróneamente un carácter anarquista en el modelo de sindicalismo que pregona SOMOS, cuando dice que rechaza subvenciones o que su "sistema de información, debate y decisión será de tipo asambleario", pero esta consideración equivaldría a otra idéntica sobre los movimientos de indignados, que también son asamblearios y sin embargo, de anarquistas -y menos anarcocolectivistas- no tienen un pelo. Las asambleas ciudadanas no son lo mismo que los consejos de trabajadores.

Pero si su carácter "constructivo" con el Estado Español no es suficiente para identificar lo que de nulo anarquismo tiene SOMOS, que quede claro también su carácter "constructivo" con la Patronal, con los empresarios, con la burguesía, con la clase social propietaria de los medios de producción.

La FE de las JONS -y así lo harían, después de unificarse con los tradicionalistas- también tenían la pretensión de organizar la economía nacional en sindicatos. 

Sin embargo, el anarco-sindicalismo promueve estríctamente la organización de los trabajadores en sindicatos de clase, y la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) señalaba ya en la II República a los sindicatos de obreros como legítimos directrices de la producción al estar formados por trabajadores, por asalariados, y como forma de que no fuese la burguesía y los capitalistas los que dirigen la producción y arrebatan al asalariado el producto de su trabajo.

Por el contrario, SOMOS, al igual que la Central Obrera Nacional-Sindicalista (CONS) -sindicato asociado con La Falange durante la II República-, propone la agrupación de los trabajadores, junto con los empresarios, en un sindicato interclasista, ciudadano; es decir nacional.

SOMOS incluso propone ampliar la definición de la RAE de trabajador, para que incluya también, entre otros, al "Trabajador Emprendedor".

Durante el franquismo, a los trabajadores se les llamaba productores. Ahora SOMOS pretende considerar trabajador al empresario, desvirtuando por completo el concepto de las clases sociales con las que no quieren acabar -querer acabar con ellas no es lo mismo que ignorarlas, como hacen sus negadores y verdugos del proletariado-, porque el fascismo que demuestran con su modelo nacional-sindicalista -que está correlacionado con el modelo tercerposicionista de partido, el de Podemos, correlación que admiten en SOMOS- es el instrumento a medida al que recurrirá el capital para paliar la lucha de clases en el mundo sindical -como en el mundo estríctamente político trata de hacer con respecto al surgimiento de la conciencia de clase cierto "movimiento", el lanzado con generosidad por el entramado empresarial de los mass media, con el arrebato de gran parte del electorado potencial de la coalición socialdemócrata de Izquierda Unida (IU), de la que cabría esperar, con su crecimiento al que las empresas privadas de comunicación y lobbies han puesto interesadamente trabas, que ideas socialistas como el partido de clase o la colaboración internacionalista de los trabajadores, adquisiesen protagonismo-, mucho más allá de la ingenuidad, sólo aparente, en la que parecen situarse los promotores de SOMOS.

Otro sindicato anarquista, que en su día fue la CNT-Congreso de Valencia, y que ahora es la Confederacion General del Trabajo (CGT), ha mantenido ciertas reuniones [2] con Podemos, así como también se han dado ciertas cercanías del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) [3].

Afirmar que la CGT o el SAT son sindicatos que están en la misma línea verticalista de como lo está el Círculo Podemos Sindicalistas y SOMOS, es profundamente incorrecto. Dichas organizaciones promueven también un sindicalismo de clase, razón por la cual precísamente es, de manera radical, incoherente y contraproducente para el sindicalismo estos "amagos de acercamiento" de dichos sindicatos de clase a este proyecto de sindicalismo ciudadanista e interclasista.

Digo esto porque, en el caso del SAT, este sindicato andaluz ha realizado acciones como ocupaciones de fincas privadas y expropiaciones de cadenas de supermercados, que no son nada despreciables sino que suponen un primer atentado contra el orígen de la pobreza alimentaria que ya sufren los elementos más precarios de la clase trabajadora; aunque rechazo totalmente su colaboración con Podemos. Y porque creo que el sindicato anarquista y de clase CGT sería la primera víctima de SOMOS, cuando afirma este último que " [presionarán] al Estado para que se anulen todas las subvenciones a los sindicatos". 

La CGT acepta las subvenciones estatales, y no tengo ninguna intención actual (e incluso me planteo que sea positivo disponer de ellas) de cuestionar la correlación "subvención estatal-autonomía del sindicato de clase"; la Patronal española con la que SOMOS quiere colaborar, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), así como la patronal subordinada Confederación Española de Pequeñas y Medianas Empresas (CEPYME) -los sinvergüenzas, obscenos e igual de ladrones que los grandes, que dicen que la reforma laboral de Rajoy, del Partido Popular (PP), "va en la buena dirección" [4], aunque Podemos sólo tiene palabras negativas contra los grandes empresarios, y amables contra los pequeños [5 y 6]- también las reciben, y la mayoría de los antisindicalistas que se encuentra uno en la indignación que dicen que "los sindicatos chupan del bote" ni se plantean por qué sólo se preguntan a sí mismos si deben recibir aquellos, los sindicatos,  financiación del Estado, mientras que con su estúpidez e ignorancia consolidan por omisión la financiación pública de los mismos buitres que en agradecimiento a sus políticas austeras, precarizadoras de las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores, y privatizadoras de servicios públicos, dan sobres a los peperos -la patronal y los empresarios-. Además, la CGT no recibe ni una mínima parte de lo que reciben UGT y CCOO, aunque ello en absoluto quiera decir que se deba eliminar la subvención pública al sindicalismo. 

Pero poco tiene que ver con la solidaridad propia del internacionalismo proletario y de clase que dicen tener los de SOMOS cuando afirman que nacen con un "espíritu internacionalista", el ahogar a los demás sindicatos de trabajadores "presionando" al Estado -no lo tendrían muy difícil porque los medios de comunicación privados, que actúan, a pesar de que no son democráticos sino privados, casi como actores políticos, estarán de su lado para imponer su agenda- para que este les corte el grifo de las subvenciones públicas a las que la CGT tiene derecho. ¡Si ni siquiera respetan a los trabajadores españoles (o vascos, o catalanes, o galegos, o asturianus; si se quiere incluir a las identidades nacionales que hoy están bajo el poder del Estado Español), cómo diablos van a respetar a los de otros pueblos!. Enseguida les veo planteando la crisis como una cuestión nacional, en la que España fuese víctima de Alemania, una auténtica estupidez belicista e imperialista que no entiende de la responsabilidad que los empresarios españoles tienen en la precarización de la vida de los asalariados -la integración a la Unión Europea exigía la reconversión industrial que destinó a la miseria y al paro a miles de obreros- y de la situación precaria de los trabajadores alemanes.

Aunque, fuera bromas, decir que el internacionalismo de clase -es decir, de las clases trabajadoras y asalariadas de todos los pueblos del mundo unidas en sus reivindicaciones, como decía el lema de la URSS, o de la Tercera Internacional: "¡Proletarios de todos los países, uníos!"- está al alcance de SOMOS, es falso cuando, como ya se ha visto, rechazan todo carácter de clase y afirman sin tapujos el contrario colaboracionismo con los empresarios.

Esas ansias de acabar con las subvenciones públicas y estatales de las organizaciones políticas y sindicales -que por cierto se traduciría en un incremento de la corrupción política contra la que tanto claman mirando al cielo, al ser financiación privada ilegal y de empresarios la mayoría de los casos de corrupción política-, también se vio en el movimiento 15M [7]. La Asamblea de Medio Ambiente Sol del 15M, también mostró de qué lado estaba cuando pidió el fin de las subvenciones públicas al sector de la minería, bajo una infinidad de vergonzosos argumentos ecologistas pero nada solidarios ni internacionalistas [8].

De igual modo que, a pesar de considerar a la CGT y al SAT como sindicatos de clase -y es positivo que lo sean-, rechazo personalmente -porque creo que de lo que se trata es de acabar con ellos, en última instancia- sus amagos de acercarse a SOMOS, también reconozco que existen ciertos sectores combativos en UGT y en CCOO -como los mineros asturianos y leoneses, que en las Marchas de la Dignidad del 22M demostraron la fuerza y la solidaridad que despiertan una clase obrera concienciada y el papel criminal de la patronal-, a pesar de que, entendiendo que son sindicatos masivos, no me extraña que rebuscando en el sector de la seguridad privada encuentre sindicalistas de UGT y CCOO que se reúnen con el sindicato falangista Unión Nacional de Trabajadores (UNT) [9].

Los acercamientos y tentaciones por parte de los elementos desclasados de las organizaciones políticas y sindicales a la ultraderecha, como ocurre con el sindicalismo actual con SOMOS o con la UNT, hay que denunciarlos, en mi opinión. Para ello no cometeré lo que creo que es un error: generalizar a todos los trabajadores de UGT y CCOO, de la CGT y del SAT. También creo que Izquierda Unida (IU) no debería pactar con Podemos -el referente político e ideológico de SOMOS-, siendo consciente de que parte de la militancia de IU también rechaza dicho pacto -aunque los medios de comunicación y manipulación del capital les censuran-.

No hay ninguna diferencia entre el sindicalismo falangista de la UNT y el de SOMOS.

¿Cual es el futuro de un sindicalismo que ya desde sus planteamientos originales se postula así? 

¿Cuanto tardarán, si es que desgraciadamente llegan a tener repercusiones en el mundo sindical, en subordinar los derechos de los trabajadores a los derechos empresariales de la explotación laboral del trabajador? Se intuye que poco, cuando sin muchos "límites ideológicos" afirman que "SOMOS es un movimiento social [el "movimiento" es la forma tradicional de organización y génesis de un partido fascista; lo hacen por su rechazo a lo que significan los partidos políticos como expresión de la opinión] dirigido a la protección y defensa de los derechos de los/as Trabajadores/as en su más amplio sentido". En su más amplio sentido, osea incluyendo  los derechos de los "trabajadores emprendedores", de los empresarios. 

Hay que recordar que una PYME está formada por entre 0 y 249 asalariados. A parte de cuestiones morales como la honradez -¿cuantos miles de pequeños y medianos empresarios han sobornado a sus amiguetes políticos burgueses en las concejalías de España?-, la cuestión determinante que explica la perpetuación de la propiedad privada sobre la que se asienta el capitalismo no es moral sino económica y social. A otra parte los de SOMOS con su cultura "emprendedora", aquella que sólo concibe la producción para unos y el derecho al expolio (derecho a la propiedad privada) para otros, que limita el progreso y unas condiciones de vida dignas sólo para una parte de la sociedad, ya hablemos del mundo desarrollado y el subdesarrollado, o de las evidentemente diferentes condiciones de las clases sociales en todos los países, y que mantiene a la sociedad bajo el yugo jerárquico de la división en clases sociales.

El fanatismo que demuestra SOMOS cuando dice que no tendrán "ninguna ideología como base de [su] actividad para así [centrarse] en [su] labor sin ninguna interferencia ni limitación", me pone los pelos de punta, y para cualquiera que se considerase de izquierdas (socialistas, anarquistas, comunistas, etc, o símplemente izquierdistas y demócratas) también debiera.

Confunden la fe religiosa con la ideología, y piensan que todas las ideologías son fanáticas como la suya, por eso proponen -como lo hacían los 15Meros de DRY cuando quisieron formar un partido político; y como lo hereda de forma más discreta Podemos- su "altruista" y por supuesto bienintencionado modelo de sindicalismo, uno que "deje de lado la ideología", como si la necesaria laicidad de un sindicato (y de cualquier organización política; independientemente de las creencias individuales de los militantes) implicase que el sindicalismo tuviese que ser falangista, fascista, y totalitario como lo es SOMOS.

Del mismo modo que espero que IU no caiga en esto -Podemos-, espero que la CGT y el SAT no caigan tampoco -SOMOS-.

Están jugando al ocultismo de sus posiciones ideológicas. Sobre el que se alzan los oportunistas peligrosos.

El rechazo que tiene de manera subyacente a todos los sindicatos -aunque lo oculten en una simple oposición al "bisindicalismo"; como lo hacían los indignados también con el bipartidismo aunque han acabado hablando de "casta parlamentaria" y hasta de "casta política"- se muestra evidente cuando uno lee que, en su aspiración a la "transformación de las estructuras sindicalistas actuales hacia un modelo más honesto, participativo y transversal", "la figura jurídica que actualmente posibilita estos objetivos es la de sindicato y por lo tanto nos constituiremos como tal". Como tal, como si no tuvieran más remedio.

 Es como el truquito del "movimiento", que luego se hace "partido anti-partido" porque es la "forma jurídica" que posibilitan sus objetivos de tomar el poder, hacerse totalitario, y acabar con todos los demás partidos. En el sindicalismo igual: por mucho que los falangistas también tuviesen sindicatos, cuando los falangistas tomaron el poder después de la Guerra Civil asesinaron a los sindicalistas y acabaron con el movimiento obrero en España durante bastante tiempo.

SOMOS, se constituye como sindicato porque no le queda otro remedio. De igual modo, en el documento que contiene el Pre-borrador y los Principios organizativos de Podemos, en el capítulo 1 se refieren a la afiliación como "término legalmente requerido"; como ellos no son políticos sino "ciudadanos politizados", el afiliarse suena mal; será que "la casta" les impone a ellos pobrecitos el tener que organizarse en las formas partido y sindicato; como el racista M5S. Es evidente que Podemos, como SOMOS, y como ocurre con el resto de las criaturas nacidas del Movimiento 15M, mantienen la pretensión de organizarse más allá de las "viejas formas"; osea en "movimientos".

SOMOS no niega que su orígen es el "movimiento social Podemos", y comparte con ellos "los principios éticos de transformación de las instituciones desde dentro del Sistema hacia un modelo adaptado a las demandas actuales de la sociedad". No tienen vocación de trasformar el capitalismo en un socialismo, como se puede caber esperar, por ejemplo, de la socialdemocracia -el PSOE no es socialdemócrata-; ni mucho menos de acabar con el capitalismo revolucionariamente, como se podría esperar de un Partido Comunista, o de cualquier revolución social como la de 1936.

El debate reforma-revolución queda fuera para quienes piensan que el "sistema" es político y "partitocrático" (el sistema es capitalista, lo que incluye la economía de mercado, la cultura, la política, educación, moral y demás campos eminentemente burgueses como la opinión pública y la ideología), porque lo que el debate anterior quiere expresar es la discusión de si es posible el socialismo mediante la vía reformista, o si por el contrario el capital no deja más salida a la clase trabajadora que tomar el poder por la fuerza cuando se crispan las relaciones entre las clases sociales. Y SOMOS no está ni contra el capitalismo ni por el socialismo, fuera de toda posible futura consideración suya de ser "anticapitalistas" de bote (como las rubias teñidas) desde el tercerposicionismo ideológico, como lo hacían los fascistas que decían que no eran "ni de izquierdas de ni de derechas", que eran antiliberales y antisocialistas; "anticapitalistas" de mentira y anticomunistas de verdad.

SOMOS pretende estar "en permanente comunicación [entre sus, ya veremos, descentralizados elementos] para sumar fuerzas especialmente en las Pequeñas y Medianas Empresas, aunque también en las grandes Corporaciones".

Después de leerme su introducción y su primer borrador, después de conocer que son sólo la rama "sindical" -en formación- del totalitarismo en auge (es decir contra el sindicalismo y el movimiento obrero), sólo se puede interpretar este último párrafo como un intento de "construir" con los empresarios, grandes, medianos y pequeños, "nuestro futuro", el futuro "común" de la ciudadanía.

No hay que reconstruir el sindicalismo rechazando el imprescindible carácter de clase trabajadora que debe tener, adecuándolo así a las prácticas del sindicalismo mayoritario actual -que imponen las direcciones de UGT y CCOO-.

Hay que reconstruir el sindicalismo reivindicando orgullosamente el carácter de clase trabajadora que debe tener, adecuando así las prácticas del sindicalismo a los orígenes y a las raíces sobre las que nacieron los sindicatos de trabajadores.

¡No al "sindicalismo" "participativo"! Un sindicato que incluya a los explotadores sólo lo es en el sentido mafioso italiano de las películas de gángsters, y de la realidad, sólo lo es en el sentido fascista.

¡No al "sindicalismo" "transversal"! De la ideología inconsciente de sí misma, sólo cabe esperar el más puro irracionalismo y la barbarie.

El sindicalismo, la asociación de los trabajadores en organizaciones sindicales, no siempre ha estado permitida en el capitalismo. ¡No permitamos que se acabe con ello como cuando, con las mismas pretensiones negacionistas, los fascistas lo hicieron en España en el 36-39!


Desde el barrio madrileño de Chamberí, ni un paso atrás contra el fascismo.

Enlace de la Introducción y del Primer Borrador de los Principios Ético-sindicales de SOMOS: https://docs.google.com/document/d/1HA3lQHoK4Jdg0cv_74MtIfvrfOXDSos98DCfIWUjNsw/pub#sthash.rqhrw8WH.dpuf .

[1]: https://www.facebook.com/pages/C%C3%ADrculo-Podemos-Metapol%C3%ADtica/766411530064621. Antes de llamarse Círculo Podemos Metapolítica, se llamaba Círculo Podemos Fascistas; en este enlace, además de mi propia comprobación por aquel entonces, se alude a dicho círculo con tal nombre, antes de que hiciese un cambio estético.







[8]: http://madrid.tomalaplaza.net/2012/05/31/comunicado-medio-ambiente-sol-respecto-a-las-movilizaciones-del-sector-del-carbon/ .




jueves, 2 de octubre de 2014

Hallazgo macabro: fosas comunes con 400 cuerpos civiles en Ucrania


Reproducción de la noticia publicada en Canarias-Semanal.


AGENCIAS / RT. - En su avance, las milicias populares de la República Popular de Donestk han realizado un macabro hallazgo. En las zonas que estaban en poder de las fuerzas del gobierno de Kiev, y que fueron recuperadas por los rebeldes, las milicias anunciaron que han encontrado varias fosas comunes con cuerpos de diversos pobladores del lugar, en su inmensa mayoría civiles no combatientes.

Según Andrei Purguin, viceprimer ministro de la República Popular de Donestk, fueron encontrados por las milicias 400 cadáveres repartidos en tres fosas comunes descubiertas por las fuerzas rebeldes en los alrededores de la ciudad ucraniana de Slaviasnk, así como otras fosas comunes en las ciudades de Telmanvstok y Kommunar. De esos 400 cuerpos 350 pertenecían a civiles desarmados y unos 50 a milicianos rebeldes, las autoridades forenses declararon su dificultad por la identificación de los cuerpos al estar muchos de ellos mutilados o presentar signos de tortura.

Las autoridades afines a la Junta de Kiev han rechazado las acusaciones y han negado la autoría de los hechos.

RUSIA ASEGURA QUE "ESTÁ DEMOSTRADO" QUIÉNES SON LOS RESPONSABLES

Los tribunales de la Federación Rusa, por su parte, han abierto una causa penal para investigar los hechos y el gobierno ruso ha calificado de "crimen de guerra" los hechos descubiertos.

El portavoz del Comité de Investigación de Rusia, Vladímir Markin, fue más lejos, al manifestar que "hay pruebas indiscutibles de que detrás de las fosas comunes descubiertas en Donbass está la Guardia Nacional de Ucrania y el grupo extremista Sector Derecho".

Markin comunicó que el Comité ha llevado a cabo una investigación sin precedentes durante la cual ha interrogado a unas 60.000 personas de las 300.000 que buscaron refugio en Rusia. Más de 12.000 de ellas han sido consideradas víctimas de diferentes tipos de crímenes en el este de Ucrania.

¿MATANZAS CON FINANCIACIÓN DE UN MAGNATE DEL PETRÓLEO?

Vládimir Markin puntualizó que, precisamente estos datos, han servido de fundamento para abrir un caso penal sobre "el genocidio de la población rusófona en Ucrania".

Markin detalló también que uno de los militantes del batallón ucraniano 'Dnepr', Serguéi Litvinov, actualmente bajo arresto en Rusia, reconoció haber asesinado a civiles que no participaban en el conflicto armado, mujeres y niños entre ellos.

Según el funcionario ruso, Litvinov habría admitido también que recibía remuneración financiera de los recursos que concedía Ígor Kolomoiski, presidente de la provincia de Dnepropetrovsk designado por Kiev.

Cabe recordar que ya en mayo de este año se dio a conocer la información sobre que Kolomoiski, un banquero y magnate petrolero designado por la revista 'Forbes' como la tercera persona más rica de Ucrania, está financiando personalmente los batallones de la Guardia Nacional que operan en el sureste de Ucrania y también a los radicales del Sector Derecho.

Nota del autor del blog: no puedo evitar sentir profundo asco cuando compruebo los oídos sordos que realizan los medios de comunicación de masas. Russia Today es una herramienta útil para contrastar la censura impuesta por las corporaciones y empresas privadas occcidentales. 

Mientras estas se limitan a decir que "ambos bandos denuncian que se ha roto la tregua", les deseo, desde mi privilegiada situación en un país en donde afortunadamente no hay que lamentar un genocidio fascista -aunque algunos allanen el camino a que situaciones como estas puedan llegar a darse-, suerte a los partisanos antifascistas del Ejército Popular del Donnbas, que en estas horas están realizando una ofensiva al Aeropuerto de Donestk, en manos de la Junta Fascista de Kiev.

Enlace de la noticia

martes, 30 de septiembre de 2014

No tintéis de rojo lo que es pardo

Por Arash


Pienso que es muy legítimo adoptar la posición ideológica en la que se cree -sobre todo si está corréctamente fundamentada; quiero decir que no hablo de una fé religiosa, y todo el mundo tiene sus ideas y su ideología; el no admitir esto último abre el camino paradógicamente a las más fanáticas ideologías-, incluso aunque ello suponga, si es que dicho punto de vista llega a algún lugar, estar en contra de la tónica general de descontento de la mayoría de la opinión pública.

Por supuesto que ello no quiere decir que diferir de las ideas mayoritarias de la opinión pública sea un requisito necesario e indispensable, como si de un ritual se tratara, lo que sería una especie de nihilismo social -del estilo del extinto grupo de punk Eskorbuto, que por cierto me encanta-, por el que personalmente admito que he pasado cuando carecía precísamente de voluntad por conocer -creo también que le ha ocurrido a una gran mayoría de jóvenes, al menos de mi generación; no salir de ahí es el problema-, y por el que parcialmente me arrepiento -excepto por haberlo superado, por lo que también, en mi caso, lo ha hecho constructivo- porque creo que extraer las ideas que queden de la izquierda y del pensamiento socialista, colectivista, emancipador y revolucionario -cosa que merece la pena; y para ello no se puede ser nihilista-, hoy en día, de las corrientes ideológicas y políticas que se proclaman como tal públicamente, es una necesidad vital para evitar la barbarie, como la llamaba la socialdemócrata revolucionaria y también comunista Rosa Luxemburgo, y porque por mucho que el PSOE -considerado como de izquierdas sólo por los estúpidos- practique fechorías en nombre del socialismo del que se autoatribuyen ser, ello no justifica para mí un viraje, o al menos un "cambio de mirada", hacia el fascismo y el tercerposicionismo ideológico, como lo ha justificado para el movimiento indignado, genéricamente hablando -compruébense la amplitud, en el mundo de la indignación, de la negativa a ubicarse en el espectro político y con ella las tentaciones a elevar la voz de la derecha-. Además, el negar el nihilismo no implica, según mi percepción, abandonar un necesario carácter transformador permanente que puede contrarrestar la deriva que sufren todas las organizaciones (políticas, sindicales...) con el paso del tiempo.

En cuanto a la consciente y a propósito definición de la magnífica Rosa Luxemburgo, permítanmela, estalinistas, pues considero que hay aspectos elementales que diferencian a la socialdemocracia del comunismo como corrientes políticas, entre ellos su carácter revolucionario o no, pero ello no quita, por ejemplo, que la revolución socialista se asiente sobre los valores marxistas que gran parte de la socialdemocracia de entonces defendió; si esto estuviese realmente claro evitaríamos la incoherencia de ver a algunos "comunistas"  (supongo que se habrán sentido atraídos por el llamamiento a los "antisistema" de esa acción) en la convocatoria del 25-S: ¿qué provecho esperaban sacar? ¿Se han apuntado a la fiesta sólo porque lo que ellos entienden por "revolución" es asaltar el parlamento como si fuese la clase trabajadora la que va a tomar el poder, en una convocatoria que se parece más a una de ultraderecha? ¿Qué conciencia de clase casi inexistente en la actualidad, a excepción del caso de los mineros y de ciertos sectores trabajadores conscientes, les justifica que puedan siquiera plantearse colaborar con algo que no es más que un golpe de Estado?

Así pues -dejando el tema definitorio- las ideas de izquierda que hoy defiende el pensamiento socialista, esto es, en última instancia, la llegada a una sociedad  igualitaria y democrática, que acabe con la explotación económica del hombre por el hombre, en donde no haya clases sociales que se apropian de las riquezas producidas por otras sino una humanidad libre -para lo que hay que reconocer que dichas clases actualmente existen y encarnan la inevitable lucha nuclear de la sociedad por mucho que se maquille esta con los vestigios populistas, nacionalistas, y ciudadanistas de la revolución francesa, que en la historia reciente y actual, a menudo se tornan paradógicamente autoritarios, a pesar del progreso que supuso aquella revolución liberal y eminentemente burguesa entonces en el Siglo XVIII-, estaban bastante más generalizadas en los siglos XIX y XX; en los años en los que ser socialdemócrata significaba proclamarse partidario de  la socialización de los medios de producción -impedida por el derecho a la propiedad privada que consagran las constituciones en los Estados liberales-  y la gente entendía que ser de izquierdas significaba declararse del lado del progreso de la humanidad. Un aspecto de la opinión pública bastante progresista, como para estar en su contra.

Pero en estos tiempos, la más mínima idea socialdemócrata y marxista (ni que digamos ya de ideas marxistas revolucionarias) choca con la indignación, expresión social de una mayoritaria opinión pública -por supuesto inducida y manipulada por poderes económicos del campo de la desinformación- cuyo proyecto pre-totalitario es el de un ciudadanismo y subordinación de los intereses de la clase trabajadora a las reivindicaciones pequeñoburguesas, aunque haya habido ebulliciones sociales -con las que muchos soñamos que se continúen, como las Marchas de la Dignidad del 22-M o la lucha de los trabajadores de Coca-Cola, de las que se intentan apropiar la indignación- que trascendían por su contenido a las primeras y que señalaban el camino hacia, no la indignidad ciudadanista anterior que sólo quiere pacto social y colaboracionismo entre clases, sino hacia la dignidad proletaria que grita en el piquete que la clase social progresista de la historia la forman actualmente, por su condición -de la que tiene culpa el capitalismo; no es natural, sino que se puede abolir- de sufrir esencialmente no la falta de préstamos y créditos de los "inmorales" banqueros para montar nuevas empresas privadas ni la competencia de los "avariciosos" grandes empresarios, sino la explotación laboral de TODOS los empresarios que le expropian el producto de su trabajo, los asalariados; condición que sufren de primera mano los asalariados y que es a la vez causa de la explotación del sistema económico del capitalismo (e incluso, para sorpresa de los indignados, de la corrupción que practican los empresarios al sistema político). La clase trabajadora es la única tal que sus reivindicaciones y demandas básicas y elementales de clase (demanda de organizaciones para defender sus derechos, demanda de mejoras salariales, etc), actúan como vector progresista de la Historia al señalar diréctamente al capitalismo y las formas de organización para acabar con él y abrir el paso al socialismo, lo que no hacen otras clases sociales como la pequeña burguesía cuyas reivindicaciones (demanda de financiación, necesidad de consumismo, etc) señalan a su perpetuación.

Por todo lo anterior, por mi derecho a la disidencia, personalmente jamás me retrotraeré de decir que los movimientos de indignados no son un proyecto progresista, democrático o de izquierdas, más allá del perfil ideológico de la militancia que no siempre define estrictamente el perfil genérico de la organización política o social en la que milita.

Hablando de disidencia, muchísimos indignados piensan que los comunistas son sectarios, lo que no es sino una falacia que se contrapone al evidente sectarismo de todos esos acusadores, que piensan que si no estás en alguna asamblea del 15M o en no se qué marea, e incluso si te opones a ellas desde la izquierda,  no formas parte de la lucha social; antes de las acampadas indignadas existían también grandes luchas sociales, especialmente y por poner un ejemplo, la que realizó la clase obrera vasca en los astilleros.

El perfil ideológico de (parte de) la "militancia" en un proyecto, no define necesariamente el perfil genérico de la organización que sirve para tal proyecto, decía. Tradicionalmente desde la transición, el voto obrero de descontento con el PSOE ha ido a parar a IU lo que evidencia cierta desaprobación de un electorado que comenzaba a tener dudas con el perfil socialista o socialdemócrata del primero: la Internacional Socialdemócrata, la II Internacional fundada en 1889, de la que fueron miembros en su día partidos como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en el que militaba Largo Caballero -Dolores Ibárruri lo hizo en sus juventudes, en la Federación de Juventudes Socialistas-, el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) en el que militaban Rosa Luxemburgo o el hijo del cofundador Wilhelm Liebcknecht -que liderarían primero una escisión socialdemócrata en oposición a la IGM, luego la Liga Espartaquista, y luego el Partido Comunista de Alemania (KPD)-, o el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR) en el que militó Lenin -desde la fracción bolchevique- estaba en grado variable influida por el marxismo y se declaraba afín a la emancipación de la clase obrera; la Internacional Socialista actual, que dice ser socialdemócrata y socialista, no quiere saber nada de esto y obedece fielmente a los dictados y recetas liberales provenientes de los poderes económicos capitalistas. Por cierto que el juego sucio -también conocido como "gran éxito" por parte del egocentrismo de los líderes indignados y de la desvergüenza de los medios de comunicación- del rápido crecimiento electoral de Podemos no lo he contabilizado como posible acaparador de votos del PSOE que justifique y evidencie un giro a la izquierda de la clase trabajadora, no porque no haya acaparado votos efectivamente del PSOE -que lo ha hecho, además de los procedentes de la coalición IU-, sino porque dicho partido se niega a ubicarse en un lado o en otro del espectro político lo que no hace sino abrir las puertas a la ultraderecha.

Es un primer ejemplo -los votantes que ha perdido el PSOE y que los ha ganado IU no en 3 escasos meses que deberían alertarnos sobre que "hay gato encerrado" sino en un tiempo más prolongado- para intentar explicar el posible desfase entre la militancia y la organización en la que milita: también es cierto que afiliación a un partido y electorado de dicho partido para cualquier tipo de elecciones institucionales del Estado, no es exactamente lo mismo, como ha podido parecer que lo pretendo insinuar al poner el caso del PSOE para explicar cierto descontento de la clase trabajadora con la política social-liberal del PSOE -al que desde la transición la clase trabajadora ha votado, y en el que no tiene que militar necesariamente para ello- y tratar de explicar ese usual desfase "militancia-dirección" de las organizaciones políticas en general y de desmontar el mito de que Podemos, el Movimiento 15M, o la Coordinadora 25-S (por poner ejemplos) son de izquierda "porque hay gente de izquierdas", lo que no es sino una estupidez del tamaño de la catedral de mi ciudad natal -que por cierto, tiene grabado la provocadora inscripción "José Antonio Primo de Rivera"-. Esto, si los votantes de Podemos no son diréctamente de derechas, empresarios, y se dan demás condicionantes que, junto a la estrategia electoral interclasista de "aglutinar a toda la ciudadanía y acabar con la casta política", pueden convertir a dicha organización en un catalizador de opciones reaccionarias y totalitarias, todavía de línea más dura, como el  M5S, o peor aún. Amanecer Dorado en Grecia explota el sentimiento antipolítico, el populismo interclasista, el rechazo a las etiquetas izquierda-derecha; al final no extraña que las opiniones personales de algunos simpatizantes suyos sean que "si ahora mismo hubiera democracia, no estarían gobernando los que gobiernan, porque si la democracia y la libertad de expresión existieran, el pueblo podría poner en el poder a gente que se opusiera a las leyes que están acabando con los griegos. Con los griegos de verdad", cuestionando así la existencia de las libertades democráticas con las que ellos quieren acabar, y concibiendo la "democracia" como un sistema político en el que ellos, Amanecer Dorado, el "pueblo griego", estuviera en el poder; curioso que hayan aprovechado las siempre maltrechas democracias burguesas en mitad de las crisis capitalistas para, entre las elecciones parlamentarias de 2009 y las mismas de mayo de 2012, incrementar su número de votos más de un 2000%, teniendo así más de 400.000 votos y 21 escaños.

Interesante decir respecto a esto, que en el caso de Podemos esta identificación entre militancia y electorado se busca indiscriminadamente como si toda la sociedad, sin ideologías (eslógan del Movimiento 15M que hereda Podemos) pudiese estar -o fuera bueno que lo estuviera- representada en un partido político/movimiento, en una organización al estilo de como pregona el corporativismo fascista. Afiliarse a Podemos es como hacerse una cuenta de Hotmail, como dijo literalmente un amigo personal.

Otro ejemplo, en este caso ya probablemente hablando más exactamente de la propia militancia por un lado y la línea política del partido por otro: entre la militancia actual del Partido Comunista de España (PCE) también hay militantes comprometidos personalmente con el rechazo a la propiedad privada de los medios de producción, que sospechan que desgraciadamente el capital se lo ponga difícil a la emancipación de los asalariados (Allende lo intentó a través de la vía parlamentaria), declarados revolucionarios y verdaderamente comunistas -aunque son la minoría, sin duda alguna-, y ello a pesar de que el partido político, desde la llegada del eurocomunismo, adoptaría una posición política socialdemócrata reformista, habiendo abandonado todo  carácter revolucionario. Por cierto que en absoluto pienso que estos políticos sean iguales que los del PP y del PSOE, porque les separa entre otras muchas cosas un abismo de honradez; del mismo modo que un gobierno del PSOE no significa lo mismo que uno del PP, como si que piensan los que repiten la 15memez del "PPSOE la misma mierda es", los iluminados asaltacongresos golpistas que quieren echar de la Cámara Baja del Parlamento a la "casta parlamentaria" para colocarse ellos como casta de verdad (o sea heredándose los puestos mandatarios entre ellos y sin elecciones), o el estereotipo del rebaño que dice que "habría que matar a todos los políticos" (para estos ni siquiera hace falta que los políticos sean siquiera parlamentarios para asesinarlos; o no entienden la diferencia).

Los movimientos indignados, a pesar de quienes participan en ellos, entonces, buscan el éxito electoral vendiendo como diferenciador respecto a todos los demás partidos políticos, el salto cualitativo hacia la derecha de que son indistíntamente de izquierdas y de derechas, de que "los empresarios dignos y decentes, que son la mayoría, están muy en contra de la corrupción en el ambito publico y de cómo esta repercute en el ámbito privado" -declaraciones de Carolina Bescansa (Podemos)-, lo que no concuerda demasiado con su a todas luces superficial crítica de la corrupción política puesto que son empresarios  en la inmensa mayoría de los casos quienes son los sobornadores y corruptores de los políticos corruptos. Es la burguesía, una clase social que se enriquece a costa del régimen de producción económico capitalista expropiador de los bienes y servicios producidos pública y socialmente, la que manipula el sistema político democrático cuando se agudiza la lucha de clases; una burguesía y un empresariado al que se niega combatir Podemos porque su estrategia es otra.

Precísamente porque no creo que uno se deba retrotraer en sus posiciones ideológicas exclusiva y simplemente por la criminalización a la que sea sometido por la opinión pública, y porque decir que "hay gentes de izquierda" en esa clase de movimientos de masas  no hace sino encubrir y justificar la mentira del interclasismo y el colaboracionismo con el capital, no hago lo siguiente:

1.- Considerarme de "izquierdas" pero pretender tener la cobardía de salvar a los movimientos de indignados sólo por el hecho de su masividad, como si eso significase que ya son progresistas. El hecho de que a partir de las acampadas indignadas se hubiesen masificado por un tiempo las manifestaciones, no es razón ni obliga de modo alguno que deba ser simpatizante de esta clase de movimientos interclasistas, cuyo señalamiento hacia los partidos políticos, los banqueros -la burguesía industrial rivaliza con la financiera-, y los sindicatos de trabajadores, hacen que se parezcan mucho más a la derecha -"Marcha contra la banca, los políticos, y los sindicatos", convocada por los fascistas de La España en Marcha- que a la izquierda. La izquierda no tiene que apuntarse a "la fiesta" sólo para hacerse visible de manera oportunista. Decir que cuando se afirma que existen las clases sociales y que la trabajadora debe emprender su camino sin subordinarse a otras, es utilizar un lenguaje "viejo" o "desfasado", no supone una actualización del lenguaje de la izquierda sino que evidencia puras intenciones de rechazar su legado para que ahora el discurso de las organizaciones que esto dicen esté adaptado a una opinión pública eminentemente burguesa -mucho más de lo que lo pudo ser en años en los que el pensamiento colectivista estaba en sus máximos.

Los movimientos de masas del siglo XX, al igual que los orígenes y raíces de la indignación del siglo XXI también concebían que el poder no era de los capitalistas y sus organizaciones patronales que representan a quienes dominan la producción para su interés particular y manchan el concepto de progreso porque lo limitan a una parte del pueblo, la clase burguesa, bastante más del 1% (sistema económico capitalista) sino de los partidos políticos que supuéstamente mantienen una dictadura (partitocracia); también consideraban a todo el pueblo como una gran "empresa común" y la lucha de clases como un "dogma monstruoso", cuando no esquivan el tema sutilmente; también rechazaban las etiquetas izquierda-derecha y decían que hay que sentir los dos lados. "El ser de izquierdas, como el ser de derechas, supone expulsar del alma humana la mitad de lo que hay que sentir", decía el fascista al que la iglesia católica de mi ciudad le honra con un grabado. "No creemos que el eje izquierda-derecha sea el eje fundamental de la política [...] el eje fundamental es dictadura-democracia", dijo hoy Pablo Iglesias. "Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores [...] Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos [...] pero todos estamos indignados [...] por la indefensión del ciudadano a pie", dijeron desde DRY: qué buenrrollismo transmite el estar todos juntos, ¡por fín un movimiento que se preocupe por "la gente" y no tenga "trabas ideológicas"!... y qué anormalidad la de la víctima haciéndose amiga del pelotón que la va a fusilar, metáfora muy a juego con la práctica que realizaron los que decían las sandeces que hoy repiten otros.

La ignorancia sobre el fenómeno del fascismo en el siglo XX, que también fue un movimiento interclasista de masas en idénticas condiciones elementales a las de los de hoy en día, jamás justificará para mí que apoye a los movimientos de indignados que dinamitan el necesario crecimiento de la conciencia de clase.

La ignorancia, a todo el mundo nos ha hecho pensar alguna vez en algún momento de nuestra vida que todos los proyectos y todas las ideologías son compatibles entre sí, quizás a veces motivado en parte por las ansias de igualdad pero justificada tal fechoría por el desconocimiento; todos nos hemos sentido tentados a tomar como "amigos" a todos los animales del bosque. Pero la ignorancia es el arma del fascismo.

La emancipación de la clase trabajadora se puede conseguir sólo con la existencia de las libertades democráticas y la pluralidad contra las que  comienzan a apuntar desde la indignación al afirmar sin escrúpulos que este sistema político formal no es una una democracia, sino una partitocracia que impide una falsa representación popular plena y al acusar genérica y totalitariamente a los políticos, cuya mayoría carecen tan siquiera de la representación parlamentaria; es decir que, en general, no se tiene ni idea de quiénes son o qué defienden como para que quepan acusaciones de ese calibre. La indignación ha ido perfeccionando su estrategia desde el señalamiento como "casta" primero, a todos los políticos cuando sólo eran un "movimiento", después con el llamamiento de tal modo a los parlamentarios cuando se agruparon en la Coordinadora 25S y esta quería asaltar el Congreso de los Diputados, hasta finalmente tildarles de tal condición sólo a los partidos políticos que están por encima de Podemos y a los que se enfrenta, o bien a las partes de cierta coalición de izquierda a las que saben que no pueden subordinar, aunque pueden llegar a romper a la coalición lo que en mi opinión sería desastroso. Esta exigencia democrática de la clase trabajadora, seguramente y por desgracia no impedirá que tenga que tomar revolucionariamente y por la fuerza los medios de producción.


2.- Considerarme de "izquierdas" pero pretender salvar una parte de los movimientos indignados arguyendo que hay que evitar que dichos movimientos "caigan en manos de la ultraderecha", como si no fuesen profundamente conservadores en sus entrañas y las concreciones de su línea política hacia la extrema derecha no fuesen consecuencia de ello.

Es algo en cierto modo análogo a lo que hacen ciertos falangistas seguidores de un referente suyo llamado Manuel Hedilla, que se opuso al Decreto de Unificación de 1937 de la Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalistas (FE de las JONS) con la Comunión Tradicionalista, porque "Franco traicionaría los principios originales de Jose Antonio". Originamente los falangistas "saludaron" o enviaron "guiños" a la llegada de la II República, y hasta a la Unión Soviética, entre otras tácticas de renovación y actualización del conservadurismo antiparlamentario antiliberal y desde entonces también antisocialista y anticomunista, y de infiltración en los sectores precarizados y en la clase trabajadora (para luego, en una especie de esquinazo, ser los mayores antirrepublicanos y antisoviéticos), como su visión de los partidos políticos como "obstáculos" entre el "pueblo" y el Estado o el antipoliticismo tomado de los conservadores de Miguel Primo de Rivera. Pero, ¿oponerse al Decreto de Unificación por una traición? ¿traición a qué?, ¡como si la FE de las JONS de José Antonio no fuera antidemocrática, tercerposicionista, antipolítica y antipartidos, y como si la unión de los falangistas con los tradicionalistas y conservadores, de los que se inspiran ideológicamente, no fuese una política natural y consecuente del falangismo original!.

También existen neonazis que opinan que el defecto de la Alemania Nazi es que fue una "dictadura nacional-socialista" que sólo sustituyó una "dictadura multipartidista" -se refieren al régimen existente antes (los indignados se parecen a estos al decir lo de la "dictadura de los partidos"), la República de Weimar, que al menos aseguraba un mínimo de libertades democráticas, las cuales el KPD, tras el aniquilamiento por parte de los socialdemócratas de la tradición espartaquista del partido y el viraje del mismo hacia el estalinismo, fue incapaz de apreciar optando por el revanchismo al SPD e incluso en sintonía con el NSDAP- por una unipartidista -ostentada por la mayoría del Partido Nazi pro-hitleriano-, y que reivindican un nacional-socialismo más "auténtico" y verdaderamente "democrático". Se lo prometo que existen; sólo se trata del fascismo del siglo XXI, aunque remontan sus origenes hasta el XX.

No voy a adornar con propuestas "izquierdistas" de pegote porque no las van a cumplir, ni con contribución alguna a "movimientos" interclasistas que están muy, pero que muy lejos, de ser de izquierda (*).

Esto ya lo hicieron los que pensaban que podía haber algo de progreso y una sociedad "nueva" en los movimientos/partidos fascistas en el pasado, y solo engordaron a la bestia fascista, que tuvo que ser derrotada, tras 6 sangrientos años en los que murieron alrededor de -según datos difusos pero infinítamente terribles- 50 millones de seres humanos -según las mismas cifras difusas, unos inexactos 20 millones más que en la Gran Guerra iniciada en 1914-, y tras el punto de inflexión que supuso la dolorosa -y honrada, por los 2 millones de soviéticos, entre civiles, algunos partisanos, y militares, que cayeron combatiendo al fascismo- Batalla de Stalingrado, por el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de la Unión Soviética

Uno de los puntos de la Falange Española de las JONS, fue la "Expropiación de los terratenientes. Las tierras expropiadas se nacionalizarán y serán entregadas a los Municipios y entidades sindicales de campesinos.", copiada a los anarquistas por cierto -porque los fascistas plagian. Seguro que las bases "obreristas" tuvieron que ver con este punto programático plagiado. Fueron atraídos hacia la reacción. Hubo, hay, y habrá, por desgracia, obreros fascistas.

Imaginen qué ocurrió durante el franquismo; pregúntense si FET y de las JONS, había expropiado los latifundios para, efectivamente, dárselos a los campesinos que habían simpatizado con ella.

EN RESUMEN

Los movimientos interclasistas, tercerposicionistas, colaboracionistas con el capital y el empresariado, como son la esencia de los movimientos indignados que se demostró en los eslóganes y en muchas de las proposiciones y propuestas políticas en las "espontáneas revoluciones" de las plazas hace ya unos años, solo pueden ver satisfecha su aspiración de sociedad en un Estado totalitario, porque no es posible la paz entre clases y esta sólo la tratarían de conseguir los capitalistas -además de los banqueros, sobre los que se avalanzan a modo de revanchismo y oportunistamente los empresarios por depender de ellos ahora que han perdido su crédito, los pequeños empresarios que sobornan a los concejales de sus ayuntamientos también lo son- a costa de la represión y el ocultamiento de la disicencia obrera mediante la imposición de una dictadura fascista, que prohíba sus libertades de reunión, manifestación, prensa, o su derecho a la huelga.

La aparente sintonía que se percibe entre Podemos e IU es una transmutación del movimiento indignado, del 15M, que le ha copiado el programa político a una coalición con casi 30 años de existencia. Esa aparente sintonía izquierdista que ha adquirido no es un giro a la izquierda -¿por qué sino, en Italia, la indignación y su línea ideológica ha derivado de manera más descarada que en España hacia la ultraderecha, si no es en razón del oportunismo subyacente que existe en la indefinición de proyecto de los indignados?, en Italia no hay coalición de izquierdas a la que los indignados les tengan que arrebatar parte del electorado para obtener un crecimiento electoral notable, como en España que si que la hay-.

Por otra parte tampoco la indignación está evolucionando ideológicamente hacia la derecha. A lo mucho, su proyecto político se puede evidenciar cada vez más como un proyecto político de derechas, pero si hay algo que justifique la alianza entre el movimiento ciudadano italiano, ahora partido, M5S y el ultraderechista UKIP británico -que es una concrección, respecto a su política de alianzas, de con quienes estarían dispuestos a coaligarse-, es sin duda su negativa y renegación de adoptar el lenguaje izquierda-derecha cosa que siempre ha hecho el amplio movimiento indignado italiano, como el ucraniano o el español.

Los frustrados de las hordas del fascismo, en España eran los hedillistas, en Alemania los strasseristas, y en Italia los que serían seguidores de la República Social Italiana después de que los anglo-norteamericanos por un lado, y los partisanos y antifascistas por otro, liberasen Roma y pusieran fin al Reino de Italia -los fascistas también eran republicanos pero resulta que colaboraron con la monarquía, y su Estado corporativista fue monárquico-. Esos frustrados, probablemente las bases de aquellos partidos/movimientos, eran los más creyentes en el fascismo, y los más des-"ilusión"-ados, aunque fueron ellos precísamente la gasolina de los oportunistas de sus líderes.

No me gustaría comprobar hasta donde puede llegar la "cultura" y la tradición indignada aquí en España, ni en ningún otro lugar. Y por desgracia me puedo hacer una idea por lo que ha ocurrido en Ucrania tras la bautizada por una de las cadenas de TV de la corporación Atresmedia, La Sexta, como "revolución ucraniana", bautizada también por las diversas páginas de las redes sociales como "revolución ciudadana": en cierto modo, en cuanto a lo que significa el ciudadanismo adoptado por los indignados ucranianos respecto a la lucha de clases, no es tan diferente llamar al golpe de Estado fascista como "revolución nacional", sabiendo que el ultra nacionalismo ucraniano significa algo parecido al ciudadanismo antes mencionado, al pretender que todos estemos contra los políticos porque "queremos ser libres de los políticos", y que de esta manera olvidemos que disponer de las libertades democráticas y de la pluralidad de partidos políticos es mejor que no disponer de ellas, y que el verdadero poder es el del capital .

Ya he dicho que no apoyaré la convocatoria de la Coordinadora 25S -formada y apoyada por DRY y por multitud de asambleas del 15M- para el próximo 4 de octubre de rodear el Congreso de los Diputados, con el fin de provocar "la dimisión de las Cortes" (parlamento español).

Es necesaria una oposición de clase, que reivindique la lucha de clases y sea una voz autónoma de la clase trabajadora. Es la única manera de evitar una vuelta a un "18 de julio de 1936", a un "julio de 1932" -elecciones parlamentarias para el Reichtag en el que resulta victorioso el NSDAP-, o a un "octubre de 1922" -Marcha del Partido Nacional Fascista (PNF) en Roma-, la manera de evitar el asentamiento de una tiranía.


(*) NOTA DEL 5/2/2015. http://podemosnafarroa.activosforos.com/t92-declaraciones-de-carolina-bescansa-sobre-los-empresarios.Un tipo del Círculo Podemos Ahal Dugu, de Navarra, que se hace llamar en el foro de dicho círculo Joserra, habla sobre las "declaraciones estúpidas" de Carolina Bescansa, refiriéndose a aquella cita que decía "en Podemos, no nos sorprende que nos respalden los empresarios [...]". Dice así: "El problema de Carolina Bescansa es que no entiende que vivimos en una sociedad en la que conviven distintos intereses de distintos grupos". "No entra en nuestras cabezas de mucha gente que estamos en Podemos pensar que la mayoría de los empresarios de este país son gente con la que los de abajo podamos contar...¿son esos miles de empresarios que se han aprovechado de la Reforma laboral a los que se refiere? ¿Son esa mayoría de empresarios que pagan a las/os trabajadoras el salario mínimo y utilizan las medidas de despido que tan graciosamente les ha regalado la derecha a los que se refiere? [...] PODEMOS es un partido de gente HUMILDE, los empresarios que quieran apoyarnos bienvenidos pero nuestra óptica se centra en la defensa de los desposeídos y desfavorecidos".

Siendo efectivamente cierto que la patronal de pequeñas y medianas empresas considera que la Reforma Laboral va "en la buena dirección" -y que además es o fue, o se parece/pareció a un eslógan del Partido Popular, también conocido como Partido Patronal; aquel al que votan los empresarios-, las declaraciones de este miembro de lo que muchos llaman "la secta podemita", es un ejemplo particular que clarifica esto de lo que estaba hablando.
Finaliza así: "Hay dos datos preocupantes PODEMOS no está implantado entre los trabajadores industriales (ES NUESTRO MAYOR RETO) [...]". Llama al proletariado a que acuda al partido salvador y colaboracionista con el empresariado. No podría haber nueva derrota igual que cuando la época "socialista" de Felipe González, si no es con un proletariado votando a Podemos

Después de un comentario a su post, que dice, entre otras cosas, "Lo siento Joserra pero no estoy de acuerdo. Podemos ha surgido para dar la voz al pueblo, pero también hay muchos empresarios que pueden coincidir en nuestros ideales y que serán para este partido muy valiosos. Por tanto no creo que se les deba dejar fuera.[...] Vayamos a las instituciones y hagamos leyes más justas que favorezcan tanto al trabajador como a ese montón de empresarios que quieren hacer mejor las cosas.", responde, en un tono mucho más acorde a la postura de su partido, que "hay una gran mayoria con unos intereses comunes o al menos compatibles y una minoría privilegiada, en la que están los sectores dominantes del empresariado, que tiene intereses contrapuestos con la mayoría social."

jueves, 25 de septiembre de 2014

Boikot a la convocatoria de la Coordinadora 25S

Por Arash


Si fuese un ingenuo, pensaría que cuando la Falange Española decía en su manifiesto fundacional, en 1933, que debían “desaparecer los partidos políticos”, porque a su juicio eran “instrumentos intermediarios y perniciosos” para la “democracia” que ellos también decían buscar, y cientos de miles de españoles les apoyaron electoralmente a ellos y a la CEDA, al igual que 14 millones de alemanes votaron al NSDAP u otros tantos millones recibieron con aplausos al Duce en Italia en su Marcha sobre Roma, pensaría que las neuronas de todos aquellos –entre los que había una inmensa cantidad de afectados y empobrecidos por la crisis económica de entonces, aunque no eran dichas opciones políticas precisamente exclusivas de esos sectores populares precarizados– que les brindaron su apoyo tendrían algún tipo de ataque nervioso que les hizo apoyar esas opciones autoritarias y fascistas, y no me cabría en la cabeza cómo fue posible ese “giro” antidemocrático de parte la sociedad española.
Por el contrario, no hubo ningún “giro” antidemocrático que propiciara la llegada al poder a Hitler o a Mussolini, sino que “ya se estaba mirando en esa dirección antidemocrática”: a lo largo de los años anteriores al ascenso del fascismo, se iban agudizando en esa parte de la sociedad ideas “perniciosas” sobre la “clase política” y voluntades unitaristas de lucha contra aquella, a la que tildaban de “casta”, plasmadas en populismos y nacionalismos, se iban conceptualizando ideas como la “regeneración política” necesaria para cambiar, a sus ojos, el “sistema” y la “partitocracia”, y se iba extendiendo y focalizando ese irracionalismo antipolítico hacia las instituciones legislativas, hacia el parlamento –los falangistas lo llamaban “revolución nacional”–.
A los asesinatos de anarquistas, comunistas, y socialistas; de sindicalistas de CNT y de UGT por parte de militantes falangistas en la década de los 30, también le precedió una demonización del sindicalismo, que a ojos de ellos también eran instrumentos “perniciosos” para la “unidad nacional”. El régimen nacional-sindicalista acabaría con las reivindicaciones obreras y con el sindicalismo durante muchos años después, mediante represión y violencia
Y toda esa palabrería barata actualizada a pesar de que la única casta que existe en España, es la monarquía, no los partidos políticos; a pesar de que el poder no es de los partidos políticos, como afirman los que dicen que luchan contra la partitocracia –¿la reforma laboral del PP viene a cuento de su condición de partido político? ¿se abarata el despido, facilita la “flexibilidad laboral”, se eliminan las pensiones de los jubilados, por la condición de partido político?–, sino de quienes poseen las fuentes de riqueza y se organizan en patronales –que son para los que gobierna el PP–; a pesar de que los políticos no son ninguna “clase”, sino que es más correcto decir que los partidos que han gobernado últimamente en España –no muchos, por cierto– son representantes de una clase en concreto, y no es la trabajadora precisamente; a pesar de que es imposible que quienes se aprovechan del brutal retroceso de derechos laborales, sean amigos de sus víctimas –a no ser que sufran estas últimas la enfermedad mental conocida como síndrome de Estocolmo–.
Pero siempre es más fácil, superficial, y está al alcance de cualquiera, echarle la culpa a “los políticos”, y a los “sindicatos”. Y aquí el papel de las empresas de comunicación y sus decisiones de dar visibilidad y propaganda a ciertos “movimientos” y discursos –y no darlas a otras–, condicionadas por los poderes económicos a los que sirven, es olvidado o ignorado a propósito.
Desde 2008 nos enfrentamos al mismo panorama, en general, que sucedió en aquellos años anteriores al ascenso al poder de los fascistas.
La Marea Roja, ese grupo ciudadano que dijo en su día que hay 445.000 políticos en España –mentira–, y que sobran –a su divino criterio– 375.000. Empresarios defraudadores a hacienda, sobornos empresariales y posteriores compras ilegales de programas políticos (privatizaciones de sectores públicos, por ejemplo)… esa gente no sobra para “Marea Roja”. Ahora que se hace evidente a quienes obedecen radicalmente el PP y a quienes obedecen sin remordimientos el PSOE; ahora que se hace evidente quien tiene el poder realmente, a “Marea Roja” se le ocurre proponer concentrar todavía más el poder político en menos políticos, elegidos a dedo por ellos.


Aquella parte fundadora de Democracia Real Ya! (DRY) –organización con un manifiesto que afirma ser incluyente con la izquierda y con la derecha, lo que llevó coherentemente a algunos de sus miembros a instar a la ultraderecha, considerados como amigos, a que se uniese a ellos; esa posición respecto a la izquierda y a la derecha, es básica en el falangismo–, la Asociación Nacional de Desempleados (ADESORG), que llamó públicamente al esquirolaje de la penúltima Huelga General del 29 de Septiembre en una conferencia, y se distrubuyó panfletos para ello, porque la huelga sólo servía como “lavado de cara para los sindicatos”.
Son motivos que hacen que cualquiera que sea consciente de que la Huelga es un derecho internacional, que les costó sangre a sus luchadores que fuera incluido en las constituciones modernas –aunque algunos, como las cúpulas de UGT y CCOO no los utilicen, y cuando no les queda más remedio recurran a ello para no perder legitimidad que tengan entre sus afiliados–; que cualquiera que entienda que los mineros que en Julio de 2012 aparecieron, tras cientos de kilómetros andados, en Madrid, estaban en muchos casos afiliados a UGT y CCOO, además de la afiliación de los trabajadores a la otra cantidad de sindicatos de clase existentes; sienta fuego en las venas al ver ese claro ataque a la huelga y al sindicalismo, con el que la patronal está encantadísimo.
En una ventana –supongo que sería su sede, o quizás de un simpatizante suyo– me encontré un cartel de DRY. Decía así:
Los bancos y las energías fósiles son el problema. Los políticos y los sindicatos forman parte del problema (si no son una solución… también son un problema), quieren que nosotros paguemos todo mientras ellos siguen igual, ¡o mejor!. Son felices con tu pasividad y tu silencio. ¿Cuánto más vas a dejar que te quiten? ¡Que se vayan del país ellos, no tu!. Fuera chorizos. Democracia Real Ya!
Así que esto es lo que piensan los DRY que justificó que una parte fundadora suya –la ADESORG– llamase al esquirolaje días antes de la Huelga General del 29-S.
Su tercerposicionismo ideológico manifestado les llevó también a otros tantos a llamar “amigos” al Nudo Patriota Español y decir que se uniesen a ellos; el NPE fue parte de la manada de fascistas que asaltaron la biblioteca catalana.
Y quizás también pensarían algo por el estilo la Asamblea de Medio Ambiente de Sol del 15M, que apoyaron la reconversión industrial de la minería y se ganaron una dura respuesta de la Asamblea del 15M de Mieres –pueblo minero asturiano de tradición comunista–, que se sintió literalmente –y con razón– decepcionada de tal ataque a los mineros.
¿Qué se vayan los políticos y sindicatos fuera del país? Miedo me da si DRY hubiera conseguido el 25 de Septiembre de 2012 “asaltar y ocupar el Congreso”.
Y como dijeron públicamente aquellos fundadores de Democracia Real Ya!, la ADESORG, llamando al esquirolaje de la huelga de trabajadores, ahora digo yo, respecto a la convocatoria para el 4 de octubre para rodear nuevamente el Congreso: 
"yo a qué voy??"

Si en una democracia burguesa, es decir en un sistema político democrático bajo el capitalismo, la democracia ya está bastante limitada por los poderes económicos y la patronal, proponer la concentración de poderes, la reducción del número de políticos y la criminalización de los partidos politicos bajo acusaciones y comparaciones con la nobleza absolutista, sólo es el sueño de los capitalistas que sueñan con la dictadura fascista; sólo es el señalamiento y el camino hacia las formas de dictadura del capital más crueles.

Boikot a la llamada de la Coordinadora 25S el 4 de octubre a rodear el Congreso de los Diputados.